La Ciudad de México es uno de los
sitios más emblemáticos de nuestra República, ahí se asientan los poderes de la
unión, es el centro económico, político y diría hasta cultural en nuestro país.
Abrió el camino para gobiernos progresistas
emanados de las contradicciones autoritarias del partido en el poder durante
casi ochenta años, donde había simulaciones de elecciones pero un dominio
absoluto, basado en la figura presidencial.
No obstante, la capital de la República ha
sufrido para logar desterrar el modelo autoritario de sus entrañas, un ejemplo
de ello sin duda es el Poder Judicial de la Ciudad de México.
En los últimos años sus presidencias se
han tornado emblemáticas sobre todo por el culto a la personalidad, baja calidad
y posibles actos de corrupción, que se han agravado por la reforma judicial.
La sospecha se introdujo en la sociedad
mexicana a partir del texto periodístico de Hernán Gómez Bruera Traición en
palacio. El negocio de la justicia en la 4T, que dentro de los capítulos narra afirmaciones preocupantes como el
soborno que entregó David Cohen (exabogado de Billy Álvarez asesinado después
de sostener una reunión con Rafal Guerra[1])
a Rafael Guerra por catorce millones de pesos para frenar solicitudes de órdenes
de aprehensión[2], o
su comparación con Edgar Elías Azar a
quien denominaban “la garra”, quien duró dos presidencias en el Tribunal
Superior de Justicia de la Ciudad de México, y también se le imputaron una
serie de actos de corrupción.[3]
Los motivos son las sospechas que existen
alrededor de dicho personaje, quien burlando la Constitución logró reelegirse,
a pesar de crisis que ha enfrentado como paros laborales por malas condiciones
de los trabajadores del Poder Judicial de la Ciudad de México.[4]
No
existe una explicación sobre las razones que sostienen a Rafael Guerra, quien es
acusado de tener redes de corrupción al interior del Poder Judicial de la
Ciudad de México, con jueces que actúan por consigna y no por independencia, además
de que con su reelección violó el artículo 35 apartado B número 9 de la
Constitución de la Ciudad de México, como tampoco se explica por qué en este caso
el partido político con mayoría en la Ciudad permite esa circunstancia cuando
en otros casos se opuso como con Elias Azar.[5]
Todo ello, desde luego, en repercusión de la calidad de la justicia que cada
día es menor, además de ser menos accesible a las personas en la capital, se
requiere un poder judicial diferente.
Lo cierto es que, el tema de Rafael Guerra
seguirá siendo el elefante sentado en la sala, que todo mundo se preguntará ¿Qué
hace ahí? pero los titulares de la casa
dirán que no ven nada.
[1] Visto
en el enlace: David
Cohen Sacal: Así fue asesinato del abogado en CdMx | Cronología- Grupo Milenio
[2] Gómez Bruera, Hernán, Traición en Palacio. El
negocio de la justicia en la 4T, Grijalbo, México, 2003, p. 249.
[3] Ibidem,
p. 152.
[4] Visto en el enlace: La
Jornada - Trabajadores del Poder Judicial de la CDMX inician paro
No hay comentarios.:
Publicar un comentario